Y en parte ese objetivo se cumplió. La ciudad, que se encuentra a unos
65 kilómetros al sudoeste de Seúl, está completamente interconectada.
Los dispositivos están en red, todo se encuentra digitalizado, medido y
automatizado. Hasta el manejo de la basura,que es absorbida por unos
tubos, directamente desde las casas y se traslada de manera subterránea a
una planta de reciclado.
Este aspecto, así como el hecho de que el 40% de las 600 hectáreas de
superficie que conforman este distrito son espacios verdes, le
permitieron obtener el certificado LEED, una acreditación para edificios
sustentables.
Sin embargo esto no fue suficiente para ganar la popularidad esperada.
En la actualidad hay apenas un total de 120 mil residentes, menos de la
mitad que se había proyectado cuando se comenzó esta iniciativa.
Uno de los aspectos que quizás afectan su crecimiento es la distancia
que la separa de Seúl. Cubrir los 65 kilómetros lleva 1 hora 45 minutos.
La idea era crear un verdadero centro comercial, con beneficios
impositivos para atraer la inversión empresarial. Eso y convertirse en
un desarrollo urbanístico modelo para el mundo entero.
Se construyó sobre terreno ganado al Mar Amarillo y para 2022 ya se
habrán invertido 40 mil millones de dólares en esta ciudad que combina
parques y plazas con edificios súper modernos de acero y vidrio.
Songdo es el lugar elegido por las familias de buen pasar económico,
especialmente quienes tienen niños y buscan la tranquilidad que ofrece
el lugar.
Además cuenta con conexión a internet en todos lados y una gran oferta
educativa de calidad, que abarca escuelas primarias y secundarias, así
como universidades como Yonsei o Gand.




